Tratamientos de fisioterapia eficaces

Tenemos el deber de demostrar a nuestros pacientes de nuestra clínica de fisioterapia que nuestros tratamientos son seguros y efectivos. Sin embargo, tratar de probar que un tratamiento funciona en ciertas etapas es complicado. Cuando el dolor persiste, el paciente puede tener la falsa sensación de que todo su esfuerzo no está dando sus frutos.

Correlación no implica causalidad

Los seres humanos tienen una tendencia a asumir que cuando las cosas ocurren a la vez, deben estar conectadas.

Por ejemplo, existe una correlación entre beber café y el cáncer. Se podría concluir erróneamente que beber café es un factor de riesgo para desarrollar cáncer. Pero hay muchas otras razones por las que existe esta correlación café/cáncer, la más obvia es que mucha gente que bebe café también fuma.

Al tratar cualquier lesión, concurren otra serie de circunstancias, por lo se hace extremadamente difícil determinar qué es una causa y qué es un efecto. Sin comparar un grupo similar de personas tratadas de manera idéntica, no podríamos llegar a una conclusión acerca de la efectividad del tratamiento.

Condiciones cíclicas

La esclerosis múltiple, las dolencias gastrointestinales, la artritis, la tendinopatía y muchas otras afecciones musculoesqueléticas, son ejemplos de afecciones que tienen altibajos.

Naturalmente, los pacientes tienden a buscar tratamiento cuando los síntomas están en su peor momento y muchos tratamientos coincidirán con las caídas y remisiones naturales, lo que da una ilusión de eficacia. En ausencia de grupos de control apropiados, los pacientes y los médicos son propensos a interpretar de manera errónea las mejoras observadas debido a las variaciones cíclicas normales en el historial de una afección. Dando por hecho que el propio tratamiento es el causante de la mejora.

Remisión espontánea

Incluso con enfermedades graves como el cáncer, se producen remisiones espontáneas. Los mecanismos exactos responsables de que esto ocurra son motivo de debate, pero el sistema inmunológico y las variables psicológicas sin duda juegan un papel importante. Los pensamientos, emociones, deseos, creencias, etc., son estados físicos del cerebro, y estos procesos neurales afectan los procesos glandulares, inmunes y otros procesos celulares en todo el cuerpo que, a su vez, afectan los procesos de curación.

Las variables psicológicas tienen efectos fisiológicos generalizados que pueden tener efectos positivos o negativos en la salud. Aunque algunas investigaciones han confirmado la existencia de tales efectos, debe recordarse que sólo representan un pequeño porcentaje.

Sin embargo, muchos tratamientos y terapias a menudo reciben un feedback inmerecido. Cuando hay una respuesta positiva, los defensores del tratamiento afirman que han arrebatado a muchos individuos sin esperanza de una vida de miseria e incluso de la puerta de la muerte. Sin embargo, rara vez estos «vendedores de humo» revelan qué porcentaje de su clientela son casos de éxito.

El efecto placebo

A través de una combinación de sugestión, creencias, expectativas desmesuradas y desviación de la realidad, los pacientes que reciben ciertos tratamientos ineficaces pueden experimentar un alivio considerable. Algunas respuestas al placebo producen cambios reales en las condiciones físicas; otras crean cambios subjetivos que hacen que los pacientes se sientan mejor.

Por lo tanto, es fundamental que se realicen ensayos aleatorios controlados con placebo en todos nuestros tratamientos. Tanto los suministradores del tratamiento como los responsables de evaluar la eficacia del mismo, han de hacer el experimento cegados.

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